Periodismo Participativo en Red
 

Froome y Dumoulin ocultan sus bazas

Want create site? With Free visual composer you can do it easy.

Los dos grandes favoritos a ganar el Giro de Italia ceden el protagonismo a BMC y Mitchelton en la primera semana de carrera

El pelotón ha cubierto ya un tercio de la ‘corsa rosa’ sin que los grandes favoritos desvelen su estrategia ni su estado de forma. El vigente campeón voló en el prólogo, pero cedió el maillot de líder al día siguiente. Por su parte, británico Chris Froome ha mostrado cierta debilidad en las llegadas en alto cortas y explosivas, menos adecuadas a sus características. El equipo australiano Mitchelton ha tomado el protagonismo, con un doblete en el Etna que sitúa a Simon Yates como líder de la prueba. En las llegadas masivas, Bennet ha sido el único capaz de hacer sombra al dominio incontestable de Elia Viviani.

Dumoulin, al cien por ciento desde el primer día

La carrera comenzaba con una contrarreloj técnica por las calles de Jerusalén sin un metro llano. Por suerte el tiempo acompañó y no llovió, ya que habría complicado aún más el inicio. Varios ciclistas se fueron al suelo durante el reconocimiento del circuito, entre ellos Froome y Miguel Ángel López, pero pudieron tomar la salida entre vendajes. Quien no pudo hacerlo fue el bielorruso Siutsou. Su caída fue más grave y uno de los principales gregarios de Pozzovivo se quedaba a las puertas de comenzar la prueba.

Desde el comienzo, uno de los grandes favoritos se sentó en el asiento del líder y contempló toda la crono sin ser desplazado de él. El australiano Rohan Dennis superaba en más de medio minuto a sus más inmediatos perseguidores. Ninguno de los especialistas conseguía acercarse a su registro. El mejor español del día, Pello Bilbao se colocaba a tan solo 18 segundos y terminaría en un meritorio sexto puesto. Los grandes favoritos de cara a la general salvaban el primer día de competición sin perder excesivo tiempo. Schachmann, Gonçalves o Campenaerts amenazarían el tiempo de Dennis, pero no lograrían rebajarlo. El belga, incluso, empataba con este, pero las décimas le situaban por detrás. Parecía que nadie lograría arrebatarle la victoria, pero faltaba por llegar el campeón del mundo en la especialidad, Tom Dumoulin. El holandés, último en salir, voló sobre el trazado israelí y superó en dos segundos el tiempo de Rohan, enfundándose la maglia rosa desde el primer día.

Dennis sorprende al líder y le arrebata la maglia

La segunda etapa, entre Haifa y Tel Aviv, un recorrido totalmente llano que ofrecía la primera oportunidad para los sprinters. Los dos corredores locales se dejaron ver, pero no lograron meterse en una fuga a la que el pelotón no concedió excesiva libertad. En cabeza se situaron tres hombres: Davide Ballerini , Lars Ytting Bak y Guillaume Boivin. Pero esto no contentó a BMC, que vió la posibilidad de enfundarse el rosa con las bonificaciones del segundo sprint intermedio. El equipo suizo aumentó el ritmo y alcanzó a los escapados en la única cota del día. Rohan Dennis no desaprovechó el trabajo de su equipo, bonificó en el sprint y se situó como nuevo e inesperado líder. Tras esto, Boivin volvió a probarlo para el equipo local, pero sin éxito. En el sprint, Marezcko saltó desde lejos y estuvo a punto de la victoria que tanto busca, pero Viviani se agarró a su rueda y le batió en los últimos metros.

Los aficionados se volcaron en Israel con el inicio del Giro / Luk Benies, AFP

Viviani continúa su paseo entre los velocistas

La última etapa lejos de tierras italianas fue un mero trámite. Una larga jornada de más de 200 kilómetros a través del desierto y con poca emoción. De nuevo una fuga de tres corredores y, en ella, volvía a colarse Boivin. El canadiense se encargaría durante ambas jornadas de dar presencia al equipo local y de luchar por los puntos de todas las clasificaciones posibles. Junto a él, los italianos Enrico Barbin y Marco Frapporti. Estos tres corredores se mantuvieron en cabeza hasta casi el final de la etapa. En el tramo final, con fuerte viento de cola y terreno favorable, el pelotón voló, rodando por encima de los 60 kilómetros por hora. A falta de diez kilómetros, con pelotón agrupado, continuó el trabajo de Quick-Step de cara a la llegada final. Viviani, volvió a estar mal posicionado en los metros, pero arrancó con fuerza y nadie pudo evitar que consiguiera su segunda victoria. Tras él, Modolo, Bennet y Marezcko volvieron a quedarse con la miel en los labios.

Wellens, el mejor de los “ardeneros” en Italia

Tras el aparatoso viaje por avión y barco de ciclistas, mecánicos y miembros del equipo, por fin se llegaba a Italia. La primera de las etapas  que recorrería la isla de Sicilia presentaba un terreno escarpado con final en una rampa por encima de los dos dígitos perfecta para corredores explosivos. Los cinco escapados del día atravesaron numerosas localidades adornadas, como es costumbre, de colores rosas y con todos sus habitantes en las calles aplaudiendo el paso del pelotón. En el tramo final, el equipo Emirates aumentó el ritmo y situó al grupo de favoritos a la altura del grupo de cabeza a falta de 13 kilómetros a meta. Varios hombres fuertes tuvieron percances en forma de pinchazo cerca de la llegada. Brambilla, Henao o Gonçalves, este último teniendo que detenerse por problemas mecánicos hasta en dos ocasiones.

Conti y Zardini atacaron ante la reducción del ritmo del grupo. A siete kilómetros, Zeits se chocaba contra una valla en un estrechamiento y provocaba cortes en el pelotón. Lotto Soudal tomó la cabeza del grupo y se lanzó al rápido y peligroso descenso por las calles de Caltagirone. El maillot blanco de la carrera, Schachmann, se iba al suelo en una de las curvas cerradas. Wellens, Woods y Bataglin comenzaron la rápida subida final con unos metros de ventaja. Por detrás, Yates y Formolo conseguían acercarse a los de cabeza, pero el belga se mostró nuevamente imbatible y logró su cuarta victoria de la temporada. En la clasificación general, algunos cambios, pero Dennis mantuvo el rosa. Chris Froome llegó en uno de los cortes y perdió 21 segundos.

Tim Wellens celebra su victoria en Caltagirone / Joe Robinson

Bataglin repite, susto para Pozzovivo y pérdida de López

La quinta jornada, también por terreno siciliano, tenía un recorrido similar al de ayer. Tras tres cotas de cuarta categoría y varios repechos no puntuables, la etapa finalizaba en una rampa final muy explosiva. Aunque los porcentajes no alcanzaban los del día previo, la llegada a Santa Ninfa presentaba una doble rampa que no permitiría ganar a los sprinters. La fuga del día, que no obtuvo más de tres minutos de ventaja, estuvo conformada por cuatro corredores: Mullen y Didier, de Trek, Vendrame, de Androni, y Zhupa, de Willier. Tras el paso por la última dificultad montañosa, comenzaron los ataques en el grupo de cabeza. El más fuerte, Andrea Vendrame, resistió hasta los últimos diez kilómetros, pero fue engullido por el gran lote.

Justo antes de que sucediera este reagrupamiento, hubo una caída en el pelotón que provocó que muchos ciclistas quedaran rezagados. Entre ellos se encontraban Domenico Pozzovivo y, el mejor joven, Schachmann, pero ambos lograron en el descenso reincorporarse al grupo. Menos suerte tuvo Miguel Ángel López. El colombiano se fue al suelo de forma extraña a falta de solo cinco kilómetros y perdió 43 segundos en meta. La diferencia pudo ser mayor, pero el de Astana contó con la ayuda de su compañero Luis León Sánchez para llegar a meta. El murciano era la principal baza española para la victoria de etapa, pero tuvo que ceder ante la necesidad de su líder de equipo. En la rampa final varios corredores intentaron abrir hueco, pero sin mucho éxito. Visconti salió bien situado de la última curva y, a su rueda, Enrico Bataglin. El ciclista de Lotto Jumbo le rebasó con facilidad y se impuso, obteniendo su tercera victoria en esta carrera. Salvo López, el resto de favoritos llegó en el grupo de cabeza y no perdió tiempo de cara a la primera gran etapa de montaña del día siguiente.

Festival estratégico de Mitchelton-Scott

El viernes llegó la primera etapa montañosa de la carrera, con una única ascensión, pero de gran nivel y dureza: el Monte Etna. Los ciclistas sabían que había oportunidades de victoria para una fuga y en la primera hora se sucedieron los ataques. El pelotón rodó a una media de 50 kilómetros por hora en esta primera parte de la etapa y no permitió marcharse a nadie. Este desgaste del equipo del líder contrastó con el gran grupo cabecero que se formó minutos después en un nuevo intento de fuga. Hasta 28 corredores de la mayoría de equipos lo conformaban y, entre ellos, nombres de entidad como Chaves, Haig, Reichenbach, Henao, De la Cruz, Omen o Ulissi. Muchas escuadras optaron por dar libertad a sus segundos líderes en esta primera etapa importante. A pesar del trabajo del BMC, la ventaja que habían alcanzado por encima de los tres minutos no se redujo hasta la recta final de la etapa.

Las primeras rampas de la temida ascensión al volcán comenzaron a seleccionar a ambos grupos. En el pelotón, se iba al suelo el jefe de filas de Bora, Davide Formolo, quien podía reintegrarse pero con la fuerza física mermada. Entre los escapados se sucedieron los ataques, en especial por parte de un Ciccone que atraviesa su mejor momento de la temporada. Pero más fuerte que él se mostraría Johan Esteban Chaves. El colombiano dejó plantado al grupo perseguidor con un solo arranque, alcanzó al escalador italiano y le pasó como un misil en la parte más dura del puerto.

En el grupo de favoritos también comenzaban las hostilidades de manos de López y Bennet. El líder, Rohan Dennis, no lograba aguantar el ritmo y se descolgaba mientras intentaba perder el menor tiempo posible. Los dos grandes gallos, Froome y Dumoulin, no dieron las mejores sensaciones, en especial el británico. En varias ocasiones se vieron ligeramente cortados ante los insistentes ataques de sus compañeros. A falta de solo dos kilómetros, Simon Yates saltaba del grupo y sorprendía a sus rivales. Nadie esperaba que él atacara al encontrarse su compañero por delante. El británico se distanció del grupo y terminó alcanzando a Chaves. Los dos corredores del Mitchelton cruzaron juntos la meta, con premio para ambos: la victoria de etapa para Esteban y el liderato para Simon. Pinot encabezó el grupo de favoritos en la cima, mientras que Dennis perdió más de un minuto. En cuanto a los españoles, Pello Bilbao se colocaba en una meritoria séptima plaza en la general.

Elia Viviani celebra su victoria en la tercera etapa / Nir Keidar, REUTERS

Bennet demuestra que Viviani no es imbatible

Tras un viaje nocturno en barco hasta la península italiana que no contentó a todos los ciclistas, se dio salida a una de las etapas de transición de la carrera que no han dejado buenas sensaciones entre los espectadores. Con un recorrido totalmente llano, la etapa se presentaba como una clara llegada al sprint. A pesar de ello, la primera parte del día volvió a ser muy rápida, ya que al equipo Quick-Step no le gustó ver a Tony Martin entre los fugados y no paró hasta darle caza. Finalmente, Irizar, Belkov y Ballerini contaron con el beneplácito del pelotón para alejarse, pero nunca por encima de los cuatro minutos.

En la recta final, con los escapados neutralizados y solventado el percance en forma de pinchazo de Bonifazio, los equipos comenzaron a preparar la llegada masiva. Tras varias curvas cerradas, el grupo se enfiló y dificultó la buena colocación del tren del equipo de Viviani. El italiano tuvo que optar a última por ir en solitario y soldarse a la rueda de Sacha Modolo. Van Poppel saltó demasiado pronto, Sacha le adelantó, pero salió muy bien a su paso Viviani. Cuando parecía que iba a levantar nuevamente los brazos, apareció tras él el irlandés Sam Bennet para rebasarle en los metros finales. Primera victoria de la temporada para Sam que acaba con la imbatibilidad que atesoraba Elia.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Sin comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.