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10 frases de madres que todos hemos escuchado alguna vez

Aunque ya estemos creciditos, no has tenido infancia si no escuchaste a tu madre decir estas frases

Con motivo de la llegada y cercanía del 7 de Mayo, un día especial para todas y cada una de nuestras madres, por el gran trabajo que hacen a diario para sacarnos adelante, hemos querido hacer una mención especial, dedicarles un post, porque hay cosas que nunca pasan de moda y entre ellas están todas esas frases típicas, que cuando eramos pequeños, hemos escuchado de boca de todas nuestras madres. Cuando seas madre lo entenderás, nos decían ellas.

Ahora, si eres madre, lo entiendes todo (y si no lo eres seguro que,  también, con el paso de los años lo has entendido): se referían a esa colección de frases que odiabas escuchar cuando pequeña y ahora tú repites sin parar. Irritantes y acorraladoras cuando eras hija y niña y que se han convertido en todo un placer si eres madre. Es como si al nacer, nos insertaran el gen materno con frases que se activa la primera vez que tienes que reñir a tu hijo (también son validas con compañeros de piso, amigos, pareja, aunque no saben tan bien como cuando eres madre).

Nuestras madres…esas benditas que cuando se ponen, lo saben, lo ven y lo escuchan todo.

Estas son 10 de las frases que seguro, tu madre ha pronunciado más de una vez durante tu infancia:

1- Cuando seas padre comerás huevo/chorizo Es la frase por excelencia, ¿quién no ha escuchado a su madre regocijarse de que es ella quien manda?  Es la forma más rápida que tienen para dejarte claro que no hay cabida para protestar ni quejarse, que siempre existieron las clases y que ellas ahora, son las ganadoras.

2- Si tu amigo se tira por un pozo, ¿tú te tiras detrás? Es la frase perfecta para darnos la vuelta. Cuando se trata de hacer algo que no les convence, nos ponen este claro ejemplo. La insensibilidad total de tu madre cuando le suplicabas que te dejara ir a ese sitio o hacer algo que todos irían o harían y su negativa te condenaba ese día, a la más inmunda soledad. E incluso cuando sacabas una mala nota, si tu amigo saca un sobresaliente tu también deberías pero si suspende, ¿tú vas detrás? NO. Puede convalidarse por: «A mi no me importan los demás, a mi me importas tú.» Porque todavía no tengo herederos, pero estoy deseando soltársela al primero que me lo ponga a tiro…

3- ¿Qué hay de comer? Comida. Sin duda una de las frases que a día de hoy cuando voy a casa de mi madre sigo odiando con todas mis fuerzas. A la salida del colegio o al llegar a casa tras un día duro, o que simplemente te corroe el hambre, tú esperando una respuesta que sonara a  tu comida preferida o en otro caso a receta de Master Chef y te dice que comida. Y no des más vueltas, porque da igual, lo que haya te lo vas a comer. Hoy, cuando llevas un día horrible y sabes que va a tocar fritos o fritos es realmente fantástico soltar la respuesta.

4- Cuidado que los Reyes Magos están mirando. Esta tiene caducidad, ya que llega un momento en el que dejamos de ser niños inocentes, pero todas las madres alguna vez nos han dicho esto y sin duda es una de las cosas que más nos convencía cuando eramos pequeños y estábamos haciendo algo malo o que no debíamos. Los Reyes Magos lo veían todo y nos jugábamos unas navidades de regalos o de carbón.

5- Ni pero ni pera. Esta era la mejor manera de decir que no sin argumentos,  no hay mejor respuesta a las peticiones de tus hijos que no van a ser atendidas, que la alternancia de género. Muchas veces salvadora, admite todo tipo de variantes: ni peloto ni pelota, ni salir ni salor, ni fiesta ni fiesto….

6- Sal del agua que llevas ya mucho rato/hasta que no pasen dos horas no te bañas, que haga la digestión. Son sin duda los hits de la lista para la época veraniega. Tu madre te lo decía cuando mejor te lo estabas pasando, cuando más ganas de meterte al agua tenías o cuando más calor hacía. Tenías que hacer caso porque corrías el riesgo de arrugarte más y encoger.

7- Algún día me voy a ir de casa, a ver que hacéis sin mi. Sin duda si tu madre no dijo esto alguna vez y tiró seguidamente lo que tenía en la mano para irse con orgullo, no tuviste infancia. Les encanta decir esto ya que son los pilares fundamentales que hacen que la casa siga en pie, y ellas lo saben pero de vez en cuando se enfadan y les gusta que se lo reconozcan. Cuando tienes a tu madre harta, sin duda te soltará esta frase ya que les llena de orgullo.

8- ¿A que voy yo y lo encuentro? Esto no es una frase típica, si no otro de los súper poderes maternales. Da igual si es tu libro de clase, las zapatillas, un vaso o tu camiseta preferida, ellas SIEMPRE van, y lo encuentran. Quizás estaba delante de tus narices pero ellas tienen un instinto que jamás será explicable y es que, si alguien conoce bien la casa y todas sus cosas son ellas.

9- Hasta que no lo rompas no paras. Y siempre tenían razón. Al final aquel jarrón del pasillo, el vaso de la mesa o aquel cuadro tan querido acabó roto, y tu madre te lo había avisado. Porque la maternidad te da súper poderes, y sabes que hay cosas que no terminan bien.

10- Porque lo digo yo. La frase definitiva. La manera más factible que tienen de zanjar una discusión, petición o cualquier conversación. Siempre acompañada de “que soy tu madre” o “y punto”. Y se acabó la conversación. No hay más que decir ni más que rechistar, si ella lo ha dicho, te callas.

Tras un poco de humor, cabe decir que sin duda, nuestras madres se merecen todo, son el mejor tesoro que tenemos y uno de nuestros mayores pozos de sabiduría para la vida, y para nuestros futuros hijos.

Porque por mucho que hayas renegado y hayas odiado todas sus frases y mandatos, al final terminarás convirtiéndote en tu madre. Y estas diez frases son la mejor muestra.

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