Periodismo Participativo en Red
 

Elisa Rodríguez: «La publicidad en sí ya tiene mucho de arte»

Want create site? With Free visual composer you can do it easy.

Artista vallisoletana polifacética

El mundo actual está plagado de anuncios. Anuncios de productos, marcas, establecimientos, lugares, eventos… publicidad en cada esquina que simula el mercado actual plagado de bienes y servicios que satisfacen diferentes necesidades;  y esto, a fin de cuentas, acaba saturando. Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar el por qué de esa publicidad, su origen, la iniciativa, los valores, qué transmite, cuál es su finalidad o qué hay de arte en ella. De este último aspecto, Elisa Rodríguez es especialista ya que ha realizado durante un año un proyecto donde el arte y la publicidad convergen en la calle Felipe II de Valladolid.

Valla ochoportres de marzo 2018 | Fotografía de Gloria Martínez

Elisa Rodríguez (1988, Valladolid) ha dado sus primeros pasos con un pincel en la mano: “El arte, como todo, se entrena y, principalmente es una cuestión de educación en el entorno en el que tú crezcas, desarrolles tus inquietudes, tu sensibilidad, tus conocimientos… y, sobre todo, creo que es algo que se puede mamar mucho desde la infancia. Yo siempre lo he tenido claro”. Su esfuerzo, dedicación y talento le han llevado a realizar sus primeras exposiciones artísticas en diferentes bares de la ciudad vallisoletana como La Luna o Berlín: “en Valladolid es muy común porque hay mucha vida cultural en los bares. Se hacen exposiciones bastante buenas en espacios como cafeterías o sitios de ocio, conciertos de mucha calidad, se imparten talleres…”

Elisa se licenció en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y a lo largo de su periodo académico solicitó numerosas becas que le han permitido viajar alrededor del mundo. El primero de sus destinos fue Paris: “En París estuve de Erasmus y es un sitio increíble porque tiene una oferta cultural brutal, no solo en cuanto a la parte clásica de Paris que es muy evidente, sino también por el movimiento contemporáneo”. Posteriormente, la artista pidió una beca para estudiar un máster en Lituania: “Lituania me parece un sitio totalmente diferente. Me lo pasé fenomenal y creo que es de los lugares donde más me he enriquecido a nivel artístico”. Cuando se encontraba en Vilnius, pidió la beca para irse a Indonesia y allí emprendió una nueva aventura de 2014 a 2015: “Para mí es fundamental tener la suerte de haber podido cursar en universidades de otros países. Me ha aportado puntos de vista diferentes en la manera de ver el arte, sus prácticas y su educación. No solo vives en un país, sino que conoces a gente de otros muchos lugares y eso te ayuda a expandir mucho más tu mente.”

Una de las 9 marquesinas que están desde el año pasado en circulación por la ciudad vallisoletana. Año 2017 |Fotografía: Julien Gallez.

A la hora de realizar sus obras y proyectos, Elisa Rodríguez se inspira mucho en el mundo cinematográfico y literario: “mi pareja estudia audiovisuales y es una influencia muy fuerte para mí. Él me ayuda mucho en este sentido, es como un soporte audiovisual para mis proyectos. Respecto a la literatura, se pueden notar más mis referencias en la web de ochoportres. Siempre hago un guiño o tomo alguna cita literaria.”

«La publicidad como espacio de librepensamiento» en las calles de Vilnius (Lituania) y cuya documentación expuso Elisa Rodríguez en el centro Jonas Mekas de Vilnius en 2014 y en el Teatro Calderón en el 2016.

Y es que ochoportres ha sido uno de los grandes proyectos que ha realizado esta vallisoletana en la capital castellanoleonesa. En la valla publicitaria de la calle Felipe II se encuentra esa última obra de ochoportres (medidas de la estructura) realizada por Gaspar Francés y Chucho Nieto junto a Ana Nan. Ante esa valla, Elisa Rodríguez habla con satisfacción y orgullo sobre los orígenes del proyecto: “Cuando me fui a Lituania tenía dos años de máster para realizar un proyecto amplio de investigación y podía hacer lo que me diese la gana. Cuando yo iba andando por la calle y alguna publicidad me molestaba, me iba imaginando cómo podía cambiarla y entonces pensé que con el proyecto del máster ese era mi momento”. Tras tomar esta decisión, Elisa durante dos años estuvo indagando sobre la publicidad, sus tácticas, veía documentales y seguía a artistas que hacían cosas parecidas: “También empecé a pintar sobre los anuncios de forma ilegal y exploré las reacciones de la gente, los profesores e incluso las galerías porque teníamos que hacer una exposición del proyecto en algún espacio y en muchas de ellas, no querían exponer un proyecto que era una serie de acciones ilegales”. El chip de Elisa Rodríguez cambió y se dio cuenta de que de forma legal podía llegar más lejos: “A raíz de mi exposición en el Jonas Mekas Visual Arts Center en Vilnius me di cuenta que si lo hacía colaborando de forma legal, con empresas o instituciones, podía tener más impacto el mensaje que lleva detrás e ir calando más en la gente”.

El proyecto se trasladó a España y, aunque en un primer momento la artista quería realizar algo relacionado con esto en Madrid, el pasado año 2017 salieron a la luz las becas Villalar: “pedí un presupuesto a la empresa de las vallas y vi que encajaba muy bien el precio que me daban con el dinero de la beca y lo solicité”. Desde marzo del 2017 hasta marzo de este mismo año, cada mes una serie de artistas plasmaban sus obras en esta valla publicitaria haciendo que el arte y la propia publicidad se fundiesen en uno: “el criterio para la elección de los artistas ha sido básicamente familiar, son amigos míos: gente joven, en mis circunstancias, a la que admiro y a la que he querido mostrar un apoyo”.

Además, Elisa se dedica a escribir pequeños textos junto con la edición de vídeos que publica en el blog de ochoportres sobre cada una de las obras expuestas en la valla: “dedico un tiempo a escribir cada texto porque no quiero hablar en vacío, intento que todo tenga mucho peso para dedicarles el tiempo como agradecimiento y muestra de admiración al trabajo de los demás”. Asimismo, parte del dinero de la beca está destinado a la realización de un libro recopilatorio con todo lo que se ha expuesto durante el año ya que: “el futuro de este proyecto está justo en el aire. Llevamos un tiempo viendo cómo podemos llegar a un acuerdo la empresa de la valla y las instituciones públicas o privadas que pudieran colaborar. Sin embargo, lo que queda de la beca lo vamos a destinar a ese libro del que se harán unas cuantas copias. Como el proyecto es efímero, se quita o se tapa, hay que dejar una buena memoria de lo que ha sido y que todo ese trabajo no acabe desvanecido en el tiempo. ”

Operario colocando la pieza de Vulovak (marzo 2017) mientras Julien Gallez lo documenta. | Fotografía: Elisa Rodríguez.

Pero este solo ha sido uno de los múltiples proyectos de la artista. En octubre del 2017 Elisa participó en el festival “Expresarte” del barrio San Pedro Regalado de Valladolid. Allí le cedieron dos columnas donde pintó diferentes insectos como si estuvieran escondidos: “yo hablo mucho de la publicidad, pero también otro tema muy recurrente en mi trabajo son los animales, sobre todo después de mi experiencia en Indonesia que fue una influencia muy grande para mí.” A raíz de este trabajo, Elisa pensó en ampliarlo por toda la ciudad y con la nueva convocatoria del Ayuntamiento elaboró el proyecto ‘Sabandijas’ que saldrá a la luz en mayo de este mismo año: “Esa connotación negativa que tiene el nombre me encanta porque es igual que los insectos que tienen ese punto de asqueroso en nuestra cultura pero, en realidad son fascinantes. Lo que quiero hacer es investigar un poco sobre las sabandijas autóctonas de la zona del Pisuerga y pintarlas en lugares donde la gente se las pueda encontrar.”

Además de todo lo anterior, Elisa Rodríguez está realizando un taller de Batik, que es una técnica textil  de tintado de telas que aprendió en su estancia en Indonesia: “Hemos hecho un primer taller en la fontanería creativa y vamos a ver si seguimos haciéndolos allí o en más sitios. Vamos viéndolo porque estamos esperando respuestas.” Además, también ha creado su propio taller desde hace un mes: “estoy aprovechando para mancharme las manos y manchar el sitio y hacer cosas que llevo mucho tiempo queriendo retomar.”

OBRAS:

  • 1. Aguafuerte. Título «Nacho». Forma parte de una serie de retratos de gente a través de sus zapatos. Año 2011 | Fotografía: Elisa Rodríguez
  • 2. y 3. Dibujos a tinta. Forman parte de una serie llamada «Greguerías del cuerpo» basada en el humor de Ramón Gómez de la Serna. Año2011 | Fotografía: Elisa Rodríguez
  • 4. Dibujo a tinta y lápiz de color. Forman parte de una serie llamada «Mansarda». Año 2012. | Fotografía: Elisa Rodríguez
  • 5. y 6. Spray y plantillas. Forman parte de una serie llamada «Zapatos». Año 2012 | Fotografía: Elisa Rodríguez
  • 7. Interviniendo las columnas de la Avenida Santander, barrio San Pedro Regalado, en el marco del festival Expresarte 2017. Elisa Rodríguez está pintando una lagartija, estilo que continuará en las intervenciones que pintará en mayo en la orilla del río Pisuerga gracias a la subvención del Ayuntamiento. | Fotografía: Julien Gallez

P: ¿Se puede vivir del arte?

R: Sí que se puede, lo que pasa que cómo es otra pregunta diferente. Yo conozco a poca gente que lo consiga: trabajando muchísimo y/o no tener reparo de tener que hacer de vez en cuando algún otro trabajo que no sea estrictamente artístico. Yo, por ejemplo, he estado trabajando un año en un bar.

P: ¿Qué opinar sobre lo infravalorado que está el sector del arte en nuestro país?

R: La gente no se da cuenta de lo fundamental que es el arte. Si no tenemos esta vía de escape o esa sensación de ser comprendido como cuando ves una película con la que te identificas, por ejemplo, a mí me parece imposible. Es fundamental y, creo que la gente no se da cuenta de la utilidad, de lo imprescindible que es esa sensación. El arte está en todas partes, y si lo quitamos, es una ausencia de identidad importante. Además, por otra parte, me parece que se mitifica, que se exagera, porque parece que cuando eres artista eres como una especie de criatura extraña y para mí es un trabajo más, diferente.

P: ¿Cómo ves el futuro de la profesión de nuestro país?

R: Yo creo que el arte siempre se utiliza como herramienta política para bien y para mal. Las ayudas, subvenciones o colaboraciones siempre las va a haber, pero no creo que mejore en ese sentido de cómo se utiliza para la política. Pero también me parece que hoy en día hay muchas maneras independientes de llevar adelante proyectos. Creo que hoy en día tenemos un montón de herramientas como por ejemplo internet para financiar y llevar a cabo proyectos de maneras independientes. Por ejemplo, instagram es una manera que hace llegar bastante lejos tu trabajo porque puedes hacer que un ilustrador japonés encuentre un boceto que tú hiciste, lo conozca y te siga.

P: Lo mejor y lo peor de esta profesión

R: Tampoco sé si es mi profesión. Intento que lo sea. Supongo que lo peor, es que no sabes si puedes llamarlo tu profesión porque, para empezar, las primeras personas que no lo consideran una profesión son las personas que te rodean. Incluso a mí me cuesta decirlo porque no siempre vivo de eso, ni gano para vivir, entonces no sé exactamente qué necesita algo para convertirse en tu profesión. Lo mejor, pues es evidente. Es un trabajo preciso, catártico, motivador, es una herramienta para hacer muchísimas cosas y tienes muchísima libertad. La libertad que te permite ser artista, no sé si en muchas otras profesiones te lo permiten. Cuanta más flexibilidad, mejor.

______

Fotografía portada: Belén Rodríguez

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Sin comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.